En primera persona y omnisciente: haciendo trampas
Cuando comencé a escribir las primeras líneas de La historia triste de un hombre justo estas fueron esbozadas en tercera persona, concretamente con un narrador omnisciente —que todo lo sabe—. A medida que iba tallando las palabras de mi novela me di cuenta de que necesitaba intensificar aún más las sensaciones del personaje principal: Dragos … Leer más