La metanarrativa, ¿qué es?

La metanarrativa es la historia que ocurre en segundo plano mientras el lector sigue la trama principal. En efecto, dentro de la trama general de un libro existe una historia de fondo que transcurre con vida propia mientras somos testigos de la historia que leemos. A esto lo llamamos precisamente metatrama o metanarrativa.

El prefijo meta- significa más allá, por lo que «metanarrativa» significaría la narrativa más allá de la narrativa; es decir, lo que ocurre entre bambalinas pero no podemos ver por estar focalizados en el escenario. Sirve para dar coherencia, profundidad y sensación de mundo vivo: los eventos avanzan aunque el protagonista no los vea.

Sin metanarrativa, la historia parece artificial.

“La metanarrativa es lo que evita que tu historia parezca escrita y hace que parezca que está ocurriendo.”

¿Por qué es importante la metahistoria?

Una de las principales cuestiones a la hora de ponernos a escribir es saber si diseñamos nuestro mundo al milímetro o nos dejamos llevar por la inspiración. Es la clásica dicotomomía de elegir ser de mapa o brújula. Ya tengo un artículo sobre esto, así que voy al grano: la metanarrativa requiere un poco de planificación antes de escribir. Por ponerte algunos ejemplos, diseñar bien una historia de fondo:

  • Evita deus ex machina (soluciones milagrosas y poco creíbles).
  • Da sensación de mundo vivo (nos sumerge en el escenario).
  • Permite giros coherentes (suspensión de la incredulidad).
  • Genera profundidad sin saturar la trama (el ritmo va con nuestro latido).

Pero en términos prácticos, para mí una buena metatrama tiene dos funciones poderosas:

  • Define el mundo (cómo cambian los escenarios aunque no estemos mirando).
  • Organiza el tiempo (qué ha pasado antes y qué sigue ocurriendo fuera de escena).

Vamos a explicarlo con la lupa en la mano.

La metanarrativa en el tiempo

A a hora de escribir defiende siempre una idea: si no cincelas tu mundo, será muy difícil fluir sobre el él. Por eso es recomendable construir una cadena de hitos cronológicos, porque ayudan a solidificar el escenario. Esto es una metanarrativa en toda regla, generada para situar los eventos de nuestro relato principal en un marco cronológico. De esta manera, podemos observar cómo se comporta la historia sobre los acontecimientos que transcurren en ella.

Un ejemplo de esto es la saga Canción de Hielo y Fuego de George Martin. Es muy común en los libros de Poniente ver cómo los personajes protagonizan los acontecimientos históricos de su mundo, y lo hacen mientras tanto ellos como nosotros estábamos distraídos con sus asuntos.

Un ejemplo notorio es cuando Stanis Baratheon irrumpe más allá del muro con su caballería. Esto, lejos de ser un deus ex machina, nos hace ver que mientras nuestra mirada se encontraba en otros lugares, Stanis ha estado desarrollando sus actividades bélicas (como lo haría un general de forma coherente), y se nos presenta no sólo con un efecto sorpresivo, sino también con el desarrollo de acontecimientos lógicos de la guerra.

Sencillamente, el tiempo nos ha traído hasta este punto de la historia de Poniente en el que Stanis iba a incursionar su ejército en el norte. Esto no solo genera un maravilloso punto de giro, sino que además imbuye de vida la historia general del mundo. Pues bien, ahí tienes uno de los secretos de este escritor: Martin cuida mucho la metahistoria.

Quédate con esta frase que te regalo; grábatela a fuego:

“Si el tiempo no avanza fuera de escena, tu mundo está muerto.”

La metanarrativa en el escenario

También es posible que el escenario de la metahistoria se modifique gracias a los eventos que transcurren sobre él. Esto hace que, al mover la narrativa más allá de la narrativa, la historia agite los escenarios y al llegar a ellos el comportamiento de los personajes se adapte a la nueva situación.

En El señor de los Anillos vivimos un momento histórico de la Tierra Media llamado «Guerra del Anillo». La Tierra Media está en conflicto, pues Mordor está atacando a los pueblos libres. Si bien podemos observar de cerca este conflicto bélico en Rohan y Gondor, también existen otras batallas en Dol Guldur o Erebor, la Montaña Solitaria, solo que no llegamos a ser testigos de esas batallas. ¿Por qué? Porque sencillamente nuestro foco está en la compañía del Anillo.

Pero eso no significa que los hechos históricos del escenario de fondo no incidan en la historia principal. De hecho, las consecuencias de la guerra llegan hasta la Comarca. Al final del El retorno del rey los efectos del conflicto han traído la miseria a esas tierras. La metanarrativa se ha ido construyendo en la Comarca, aunque no la hayamos visto: de esta manera, se da coherencia interna a la obra y ofreciendo un escenario más enriquecido y con otros matices a los que los personajes deberán enfrentarse. Desde luego, a Tolkien le ganan pocos en metanarrativa.

Te regalo otro corolario que defiendo a ultranza:

“El lector no debe verlo todo, pero debe sentir que todo está ocurriendo.”

La diferencia entre una historia amateur y una sólida no está en lo que cuentas, sino en lo que ocurre mientras no estás mirando.

Hablemos de ejemplos

¿Se te ocurren otras historias donde la metatrama operaba de fondo sin que nos diésemos cuenta? Escríbeme un comentario y lo comentamos. ¡Ah, se me olvidaba! ¿Quieres saber cómo aplico todo esto en mi libro? ¿Por qué no le echas un vistazo? O el oído… 😉

Taller de escritura creativa

Por cierto, si te interesan estas historias y te gustaría escribirlas, llevo un taller de escritura en la Casa de la Juventud de mi ciudad. Aunque no expongo el curso completo en mi web, aquí tienes un avance de conceptos clave.

Ángel G. Olmedo.

Deja un comentario

Facebook
X (Twitter)